Permite aplicar políticas consistentes de seguridad, cumplimiento y gobierno sobre los datos, independientemente de dónde residan o qué motor los consuma.
SDX desacopla el gobierno del dato de los motores de cómputo, habilitando arquitecturas modernas donde múltiples equipos y herramientas pueden acceder a los mismos datos de forma segura, controlada y trazable, tanto en entornos cloud como híbridos.